Desilusión
Tú bien sabes que la vida,
es una triste quimera,
un abismo sin salida,
una esperanza fallida
y una muerte verdadera.
Tú sabes que este tormento
en el alma siempre deja
un amargo desaliento.
Es inútil cualquier queja,
son las promesas del viento.
Tú sabes que todo es nada,
frenesí, llanto, locura,
una terrible amargura,
la noche en una posada
y el premio una sepultura.
Mi derrota
Yo siempre me he sentido prisionero
en esta soledad de mi destino,
cruzando torpemente mi camino
en loco devenir triste y austero.
Las huellas de dolor de mi sendero
son negras como el fruto del endrino.
Me siento un desdichado peregrino
que nunca he conseguido lo que quiero.
Y en este divagar hacia la nada,
en pleno frenesí de mi locura
siento la soledad y el alma rota.
Ya le queda muy poco a mi jornada,
completa de dolor y de amargura,
y admito plenamente mi derrota.
Un grito en los labios
Yo tengo un grito en los labios
que quiere romper la aurora.
Un grito de amor y muerte,
angustia, tristeza y sombra.
Un grito que se me escapa,
y sin querer se desboca
por oscuros horizontes
donde no existen las horas.
Un grito que va buscando
en las regiones remotas,
el enigma de un misterio
que corre de boca en boca.
Donde se oculta el silencio,
el secreto de las cosas,
los sentimientos humanos,
ecos de las caracolas.
La golondrina y sus trinos,
la cadencia de la alondra
y aquellos seres queridos
que nos dejaron su aroma.
Ya no sé si vivo o muero,
si soy niebla, si soy roca,
oropéndola que canta
o la soledad que llora.
Yo tengo un grito en los labios
que quiere romper la aurora.